Las impresoras 3D y sus inmensas posibilidades de uso

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A partir del año 2003, se ha elevado el campo comercial de las impresoras 3D, lo que ha traído además la reducción de sus precios hasta la actualidad. Pero, ¿cómo funciona la impresión 3D? Se le denomina impresión 3D al grupo de tecnologías de fabricación por adición donde un objeto tridimensional es creado mediante la superposición de capas sucesivas de material. De esta manera, la impresoras 3D permiten imprimir modelos exactos diseñados a través del ordenador en distintos materiales y directamente en tres dimensiones reales. Uno de los materiales más comunes que se utiliza en las impresiones 3D es el plástico, pues con él se permite elaborar con precisión absoluta el modelo deseado y ahorrar acelerar el proceso de construcción respecto a una fabricación común. Por ejemplo, con la impresora 3D se pueden fabricar manillas para el frigorífico, piezas de plástico para la cocina o habitaciones, etc. Con este tipo de impresión, se puede hacer volar la imaginación y permitirse la creación de objetos impresionantes y en el menor tiempo posible.

Así como el plástico, existen también otros materiales que pueden utilizarse en la impresión 3D. Estas múltiples posibilidades han permitido que la tecnología aquí descrita también pueda ser utilizada por distintos sectores como la joyería, el calzado, el diseño industrial, la arquitectura, ingeniería de construcción, ciencias automotrices, el sector aeroespacial, industrias médicas, sistemas de información geográfica, ingeniería civil, entre otros.

Aunque parezca increíble, las impresoras 3D tienden a ser más baratas, rápidas y mucho más fáciles de usar que otras de fabricación por adición. León 3D es una empresa conocida por comercializar las impresoras 3D, además de impartir talleres sobre su uso en distintas áreas. José Ángel Castaño, Ceo de la compañía, afirma: “Aún estamos en una fase de educación y formación”, yo siempre lo comparo con la informática, al principio los ordenadores solo los tenían unos pocos”. Asimismo, Ángel Castaño menciona que la impresión 3D es una tecnología revolucionaria, pero una vez sea adoptada,  será “complementaria a la industria, no un sustituto”.

Aunque no todos nacemos con las habilidades para programar aparatos tecnológicos, es posible que hoy en día cualquiera pueda comprarse una impresora 3D para montarla de manera fácil en el hogar. El precio de este tipo de impresoras oscila entre los 400 y 450 euros, un monto accesible al público en general y barato, entendiendo todas las posibilidades que representa este maravilloso aparato tecnológico.