El Teatre Arniches inaugura la temporada con “Mala Racha” y “Noche DeFunción”
Ayer viernes se abrió la temporada 2007-2008 en el Teatro Arniches de Alicante con el espectáculo “Mala Racha (Glengarry Glen Ross)” de David Mamet, realizado por la compañía valenciana Ornitorincs, dirigido por Carles Sanjaime e interpretado por el propio Carles Sanjaime, Pep Ricart, Diego Braguinsky, Miguel Ángel Romo, Pepe Galotto, Enric Juezas y María Poquet.
El Teatre Arniches inaugura la temporada con “Mala Racha” y “Noche DeFunción”
Ayer viernes se abrió la temporada 2007-2008 en el Teatro Arniches de Alicante con el espectáculo “Mala Racha (Glengarry Glen Ross)” de David Mamet, realizado por la compañía valenciana Ornitorincs, dirigido por Carles Sanjaime e interpretado por el propio Carles Sanjaime, Pep Ricart, Diego Braguinsky, Miguel Ángel Romo, Pepe Galotto, Enric Juezas y María Poquet.
Nos encontramos en una agencia inmobiliaria donde se está organizando un concurso de ventas que está a punto de terminar. Quedan pocos días para determinar las posiciones de los cuatro comerciales en el gráfico de ventas que aparece en pizarra. El que quede primero gana un Mercedes; el segundo, un juego de cuchillos y los dos últimos se van a la calle. La competición gira en torno a unas fichas de clientes y posibles compradores. Cada comercial intenta desesperadamente conseguir las mejores.
…La suerte está echada…
“es un thriller, un drama, es la metáfora del sueño capitalista convertido en pesadilla, es la cumbre de David Mamet, una oportunidad para no salir del teatro como si nada hubiera pasado.”
El día 21 de Octubre, a las 18:00 horas se representa el espectáculo “Noche DeFunción” de Toni Agustí, Ernesto Pastor y Martín Crespo, realizado por la compañía L’Excèntric, dirigido por Martín Crespo e interpretado por Ernesto Pastor, Mónica Crespo y Carlos Amador.
Este espectáculo dirigido a público familiar trata sobre un matrimonio de turistas que entra en las ruinas de un teatro que se incendió hace 100 años para buscar a su hijo, extraviado. Pero el edificio, lejos de estar deshabitado, está lleno de niños. Como si nunca hubiese pasado nada, todos esperan sentados en sus butacas a que comience la representación. Dentro se esconde el secreto de un teatro que se resiste a morir.